Respuesta a emergencias

tu equipo de trabajo, ¿está preparado para responder frente a situaciones de emergencia

EL CONOCIMIENTO PUEDE EVITAR GRANDES PÉRDIDAS

Convierte a tus colaboradores, en brigadistas entrenados en:

Primeros Auxilios Básicos

¿Qué son los primeros auxilios?
Los primeros auxilios son las técnicas destinadas a salvar la vida de una persona que ha sufrido un accidente, a prevenir posibles complicaciones o para ayudar en el tratamiento de las lesiones producidas.
No todas las personas tienen la disposición para atender a un herido, algunas se impresionan mucho, otras reaccionan con repulsión al ver sangre o con temor al ver a la persona en muy mal estado, otras más se convierten en un manojo de nervios, algunas más se sienten impotentes porque no saben qué hacer para poder salvar sus vidas.
 
¿Qué se debe hacer en caso de dar los primeros auxilios en el trabajo?
Brindar la ayuda a un compañero que ha tenido un accidente, está sufriendo un paro cardiaco, se ha desmayado por que tiene problemas con su presión, entre otros casos, es dar los primeros auxilios. No hay mejor satisfacción que dar los primeros auxilios a alguien que lo requiere y ayudarle a salvar su vida.
 
 

Para proporcionar primeros auxilio considere las siguientes recomendaciones

  • Comportarse con tranquilidad y serenidad.
  • Colocar al paciente en posición cómoda.
  • No levantar a la persona sin que le hayan aplicado los primeros auxilios.
  • No se le debe poner alcohol a la persona en ninguna parte del cuerpo.
  • No se le deben dar líquidos.
Siempre se tendrá que dar prioridad a las lesiones que pongan en peligro la vida, como las siguientes:
 
  • Hemorragias
  • Paro cardiaco o respiratorio
  • Estado de shock
  • Intoxicaciones
  • Quemaduras y demás lesiones

El estado y la evolución de las lesiones derivadas de un accidente dependen en gran parte de la rapidez y de la calidad de los primeros auxilios recibidos

A continuación encontrarás material de apoyo audiovisual para reforzar la formación de tu equipo de trabajo

El contenido que encontrarás ha sido recopilado de varias fuentes

Es obligación del empresario el análisis de las posibles situaciones de emergencia así como la adopción de la medidas necesarias, para evitar pérdidas humanas y materiales.

Lograr este cometido requiere considerar varios elementos:

  • Designación del personal encargado de poner en práctica dichas medidas, dicho personal, en función de los riesgos, deberá recibir la formación adecuada en materia de primeros auxilios, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, siempre a tenor del tamaño y actividad de la empresa, de la organización del trabajo y del nivel tecnológico de aquella.
  • Revisión o comprobación periódica del correcto funcionamiento de las medidas adoptadas.
  • Organización de las relaciones que sean necesarias con servicios externos para garantizar la rapidez y eficacia de las actuaciones en materia de primeros auxilios y asistencia médica de urgencias.
  • No adoptar estas medidas constituye un incumplimiento a normativa nacional e internacional que no solo deriva en sanciones hacia el empleador, sino que disminuye notablemente la capacidad de respuesta de su equipo de trabajo en situaciones de emergencia.

Los eslabones de la cadena de socorro

Entre la víctima y la atención médica especializada existen una serie de eslabones que deben ser informados, formados y entrenados
para asegurar la rapidez y eficacia de la actuación frente a emergencias.

LOS TESTIGOS

Existen tres tipos de posibles testigos de un accidente laboral:

  • Testigo ordinario: sin preparación ni formación e influenciable por la emoción y el pánico. No sabe qué mensaje ha de transmitir y puede olvidar incluso señalar el lugar del accidente.
  • Testigo privilegiado: con una formación adecuada; es capaz de hacer una valoración global de la situación, sabe avisar de forma eficaz y se mantiene tranquilo.
  • Testigo profesional: ha sido formado y entrenado específicamente para vigilar, detectar y alertar (guardias, personal de seguridad, vigilantes de proceso…)

Ni que decir tiene que la mayoría de los testigos en la empresa son del tipo ordinario, con lo que la transmisión de la alerta no estará ni mucho menos asegurada redundando en retrasos innecesarios, asistencia inadecuada y, en último extremo, pérdidas humanas.

Aquí surge la primera pregunta: ¿A quién hemos de formar? Sería conveniente que todos y cada uno de los trabajadores estuvieran informados (carteles informativos, charlas informales, folletos explicativos…) sobre lo que en primeros auxilios se conoce como P.A.S.

La palabra P. A. S. está formada por las iniciales de tres actuaciones secuenciales para empezar a atender al accidentado:

  • P de PROTEGER: Antes de actuar, hemos de tener la seguridad de que tanto el accidentado como nosotros mismos estamos fuera de todo peligro. Por ejemplo, ante un ambiente tóxico, no atenderemos al intoxicado sin antes proteger nuestras vías
    respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo contrario nos accidentaríamos nosotros también.
  • A de AVISAR: Siempre que sea posible daremos aviso a los servicios sanitarios (médico, ambulancia…) de la existencia del
    accidente, y así activaremos el Sistema de Emergencia, para inmediatamente empezar a socorrer en espera de ayuda.
  • S de SOCORRER: Una vez hemos protegido y avisado, procederemos a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales:
  1. Conciencia,
  2. Respiración y
  3. Pulso, siempre por este orden.

Ahora bien, no todos los trabajadores deben ser entrenados como testigos privilegiados.

Como mínimo los responsables de grupo
(jefes de taller, mandos intermedios, encargados,…) así como aquellos que trabajan en zonas de riesgo deberían recibir una formación más específica.

Dicha formación puede desarrollarse en un día y el contenido mínimo sería:

  • Definición de alerta y su importancia en los primeros auxilios
  • Descripción de todos los eslabones de la cadena de socorro (funciones, números de teléfono…)
  • Formas de avisar: teléfonos, alarmas…
  • Mensaje tipo: lugar, lesiones, número de accidentados…
  • Ejercicios prácticos en la empresa.

 

EL/LA TELEFONISTA DE LA EMPRESA

En algunas empresas un paso obligado para contactar con los servicios externos es el/la telefonista.

Siempre que exista este eslabón se le deberá incluir en el grupo de testigos privilegiados. De él/ella depende la transmisión rápida, correcta y eficaz de la solicitud de ayuda.

 

EL/LA SOCORRISTA

 

No es posible concretar cuántos socorristas se requieren por número de trabajadores. El «número suficiente» dependerá de otros muchos factores. A modo de guía, a la hora de decidir cuántos socorristas formar, deberemos tener en cuenta:

  • El número de trabajadores
  • La estructura de la empresa (superficie, naves, plantas…)
  • La distribución de los trabajadores en la empresa.
  • El tipo de trabajo: el/los riesgos existentes ; situaciones de aislamiento ; trabajos fuera de la empresa…
  • Los turnos de trabajo
  • La distancia (en tiempo real) de los servicios médicos externos
  • Las posibles ausencias por enfermedad, vacaciones…

En todo caso se debería disponer en cualquier momento en la empresa de una persona encargada de la actuación en situaciones de
emergencia.

Una cifra orientativa para situaciones de riesgo bajo (ej. oficinas) sería de un socorrista por cada 50 trabajadores por turno
(considerando siempre la necesidad de disponer de socorristas suplentes). Este número debería considerarse como mínimo en el resto
de situaciones. A veces, es conveniente disponer de dos socorristas por grupo de trabajo (ej. trabajo con máquinas o herramientas
peligrosas).

La formación en socorrismo laboral debe gravitar alrededor de las siguientes premisas:

  • El socorrista laboral será voluntario.
  • El socorrista laboral deberá tener, además de los conocimientos básicos y generales, una formación específica en relación a los riesgos existentes en la empresa.
  • El socorrista laboral deberá recibir periódicamente cursos de reciclaje.
  •  

LOS OTROS ESLABONES

El testigo, la telefonista, el socorrista: todos ellos son eslabones pertenecientes a la empresa.

El personal de la ambulancia, el equipo médico de urgencias, el personal del hospital son eslabones exteriores.

Esta diferencia de ubicación no ha de suponer una traba para una actuación eficaz.

Cada uno de ellos ha de saber quién va después y
quién le precede, procurando que la información se transmita de forma clara y concisa; facilitando así las actuaciones posteriores.

 

FORMACIÓN EN SOCORRISMO LABORAL

 

Para conseguir el objetivo básico de los primeros auxilios es preciso disponer de personal adecuadamente formado en socorrismo
laboral. Esta formación se debería dividir en tres grandes bloques temáticos: formación básica, formación complementaria y formación
específica.

Formación básica

En este bloque, considerado como la formación básica o mínima, el socorrista debe estar capacitado para atender situaciones de
emergencia médica, como:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Paros cardiorrespiratorios.
  • Obstrucción de vías respiratorias.
  • Hemorragias y shock. Siendo ésta la parte más importante, es recomendable dominar las técnicas precisas y efectuar reciclajes periódicos de las mismas.

Todo socorrista deberá también conocer cómo evitar posible contactos con agentes biológicos nocivos (SIDA-Hepatitis)

Formación complementaria

La formación complementaria permite atender situaciones consideradas como urgencia médica, siendo éstas las que pueden esperar la llegada de los servicios médicos, como por ejemplo:

  • Quemaduras.
  • Contusiones, fracturas, luxaciones y esguinces.
  • Heridas.
  • Urgencias abdominales, torácicas, neurológicas y ginecológicas.
  • Intoxicaciones en general.
  • Formación específica Atendiendo a los riesgos existentes en la empresa es conveniente tener una formación muy específica.

Se cita como ejemplo la formación que debería capacitar al socorrista para poder dominar con soltura, ante el riesgo químico, las
siguientes técnicas:

  • Rescate en ambiente tóxico.
  • Oxigenoterapia.
  • Quemaduras químicas.
  • Intoxicaciones por productos químicos específicos.
  • Accidentes de múltiples víctimas (incendio y explosión).

 

Esta formación específica, implica disponer de material adecuado para la intervención ante accidentes de origen químico.Este material debería estar compuesto por los siguientes elementos:

  • Fichas químicas (compuestos químicos, toxicidad, primeros auxilios específicos, etc…).
  • Equipos de rescate (mascarillas de protección respiratoria, equipos autónomos, etc…).
  • Maleta de oxigenoterapia, compuesta de:❍ Botella de oxígeno.
    ❍ Mascarillas de oxigenación (autoventilación).
    ❍ Equipo completo de reanimación.
  • Mantas ignífugas.
  • Material y locales de primeros auxilios

 

BOTIQUÍN PORTÁTIL

 

  • Instrumental básico
    ❍ Tijeras y pinzas
  • Material de curas
    ❍ 20 Apósitos estériles adhesivos, en bolsas individuales.
    ❍ 2 Parches oculares
    ❍ 6 Triángulos de vendaje provisional
    ❍ Gasas estériles de distintos tamaños, en bolsas individuales.
    ❍ Celulosa, esparadrapo y vendas
  • Material auxiliar
    ❍ Guantes
    ❍ Manta termoaislante
    ❍ Mascarilla de reanimación cardiopulmonar
  • Otros
    ❍ Bolsas de hielo sintético.
    ❍ Agua o solución salina al 0,9% en contenedores cerrados desechables, si no existen fuentes lavaojos.
    ❍ Toallitas limpiadoras sin alcohol, de no disponer de agua y jabón.
    ❍ Bolsas de plástico para material de primeros auxilios usado o contaminado

Este contenido mínimo ha de ampliarse siempre que existan riesgos particulares. Se ha de calibrar la necesidad de disponer de una o varias camillas, de ciertas prendas de protección como delantales, batas, mascarillas… Este material no debería estar en el botiquín de primeros auxilios, sino en otro lugar y siempre al cuidado del que sepa usarlo.

No se deberían olvidar tampoco los «botiquines de viaje» en el caso de trabajadores cuya tarea se desarrolle fuera de la empresa.

La organización de los primeros auxilios no es más que una forma de prepararse para actuar ante situaciones excepcionales. Esto requiere de un estudio a fondo tanto de la siniestralidad (accidentes e incidentes) como de los posibles factores de existentes en la empresa.

Sin embargo, también es necesaria la sensibilización de todos los estamentos presentes en el entorno laboral. como ejemplo de acciones para sensibilizar y, por ende, aumentar la eficacia de la actuación frente a emergencias:

  • Todo trabajador nuevo ha de ser instruido en relación a la organización de los primeros auxilios y a la actuación que de él se
    espera si es testigo de un accidente.
  • Se procederá a verificar de forma periódica la cadena de socorro condicionando actuaciones reflejas inmediatas.
  • Se comentarán y evaluarán actuaciones reales.
  • No se dudará en cambiar aquello que no funciona correctamente.

El conocimiento y la experiencia, salvan vidas

Preparar a tu equipo de trabajo, para responder a situaciones de emergencia no solo es una obligación legal, es una oportunidad para cimentar el compromiso con la empresa y negocio